
En una operación conjunta realizada por las distintas Policías europeas y la Europol, agentes de 28 países han conseguido desmantelar una de las mayores redes de pedofilia y abusos sexuales de menores. Hay cientos de detenidos en 19 países europeos y se han identificado a más de 2.500 consumidores de pornografía infantil. La operación policial conjunta fue bautizada como «Operación Koala» porque se inició gracias a una pista facilitada por la policía australiana en el 2006. Los agentes australianos requisaron un vídeo que mostraba a un belga abusando sexualmente de sus dos hijas de 9 y 11 años de edad. A partir de ahí se consiguió averiguar la identidad del pedófilo belga, que más tarde fue detenido, así como al vendedor del vídeo, un italiano de 42 años residente en Bolonia (Italia) y cuyo nombre no ha sido hecho público, que tras ser sometido a vigilancia se pudo saber que viajaba casi constantemente a Ucrania. En este país se descubrió que tenía montando un estudio privado de grabación donde producía todo el material pornográfico que le pedían sus «clientes» Un negocio millonario. Los vídeos se grababan y vendían contra pedido a través de una página Web donde, según fuentes policiales, llegó a vender más de 150 grabaciones en las que aparecían niñas y niños de corta edad. Tras casi un año y medio ganando dinero con este negocio, el italiano tenía la intención de trasladarse a vivir de forma permanente a Ucrania, pero la policía italiana se adelantó y fue detenido poco antes de la mudanza. En los registros efectuados en su casa se hallaron, aparte de vídeos y millones de fotos, casi 3.000 direcciones de correo electrónico de sus «clientes». Con este material, los agentes de todos los países que forman la Europol consiguieron identificar con nombres y apellidos a los propietarios de los «e-mail». También se ha conseguido identificar a 23 de los niños y niñas que aparecían en los vídeos, la mayoría ucranianos, entre 9 y 16 años de edad. Casi todo el material pornográfico estaba hecho en Ucrania, pero algunos de los vídeos habían dido rodados en Bélgica y otros en Holanda. Los menores, por lo menos los ucranianos, recibían pequeñas cantidades de dinero por «posar como modelos» en escenas de alto contenido sexual. Aparte del italiano, se desconoce si otras personas podrían estar directamente involucradas en la producción y distribución. Vídeos «a la carta» El desmantelamiento de esta red ha puesto también al descubierto los métodos de producción del italiano. Sus «clientes», de todas las profesiones y clases sociales entre los que se encuentran maestros de escuela y profesores de natación, querían tener material exclusivo y podían encargarlo «a la carta». Elegían lo que tenían que hacer los niños ante las cámaras, e incluso enviaban a Ucrania los modelos de lencería que querían que llevaran puestos las niñas. También podían elegir las escenas y algunos de los «clientes» viajaron hasta el estudio para poder ver personalmente el rodaje y sacar sus propias fotografías. En España hay 11 detenidos. Según información facilitada a JM Noticias por la BIT (Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional), en España han sido detenidas 11 personas, dentro de la «Operación Koala», en las provincias de Madrid, Barcelona, A Coruña, Málaga, Valencia, Castellón, Bilbao y Jaén. Todas las detenciones, tanto en España como en los demás países europeos, han sido realizadas de forma simultánea. En la lista de clientes del italiano se encontraron un total de 364 direcciones de correos electrónicos de ciudadanos españoles que habían contactado con él. También se han realizado trece registros domiciliarios en los que se intervenieron 38 discos duros, 608 CD´s y DVD´s, además de miles de archivos (fotografías y vídeos) con pornografía infantil.
Fuente: JMnoticias
Desmantelada una red de pornografia Infantil
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